Racing fue el gran dominador del fútbol argentino en la década del ‘10, y tras la inigualable gesta de siete campeonatos en fila sumó otros dos en la década del ‘20, el último de ellos en 1925. En aquel momento ningún racinguista imaginaba que iban a pasar muchos años para poder volver a ser campeón de liga, pero el tiempo pasaba y el título liguero se le hacía esquivo a la Academia a pesar de casi siempre estar entre los primeros puestos. En 1945 se cumplían veinte años de la última coronación y volver a lograrlo era una necesidad. Ante eso el club decidió contratar a un entrenador con la jerarquía para conseguirlo: Renato Cesarini. La expectativa era alta ya que el nacido en Italia había sido el entrenador de “La Máquina”, el equipo de River que dominó a comienzos de los años ‘40.
Las cosas con Cesarini no resultaron como se esperaba, rápidamente se bajó de la pelea del campeonato con su andar irregular, le costaba mucho obtener buenos resultados en condición visitante. En la Copa de Competencia Británica George VI le fue bien, de la mano de Cesarini había logrado la clasificación a la final en el mes de agosto, sin embargo la mala ubicación en la tabla de posiciones de la liga llevó a Renato a tomar la decisión de renunciar a su puesto; el defensor José Salomón se hizo cargo de manera provisoria siendo jugador-técnico.
Cuando todavía quedaban nueve fechas por disputarse, Racing decidió contratar a Guillermo Stábile, quien desde 1939 se encontraba al mando de la selección argentina. Pero Stábile no abandonó al elenco nacional al tomar el trabajo en la Academia, de hecho siguió al frente de Argentina hasta 1958. Durante su paso como entrenador del seleccionado también dirigió a Huracán, San Lorenzo, Estudiantes de La Plata Ferro y Racing.
El consagrado entrenador firmó su contrato el 25 de septiembre de 1945 y manifestó: “Llego a Racing animado de los mejores propósitos y confío en que se me de el tiempo necesario, dentro de la urgente necesidad de triunfos, para lograr el mejor de los éxitos en mi tarea. No es un secreto para nadie que Racing atraviesa por una racha adversa como pocas veces la experimentó un club de sus prestigios y su tradición, pero dentro de esa crisis estoy absolutamente convencido que el equipo no va a estar en último caso en el desesperado trance de otros que, como Racing, luchan desde los puestos más bajos de la tabla de posiciones”.


El 30 de septiembre hizo su debut, fue empate 2 a 2 como local ante San Lorenzo por la vigésimo segunda jornada del Campeonato de Primera División. Una semana más tarde cayó en su visita a Lanús pero rápidamente se dejó atrás esa derrota, el 12 de octubre se jugaba la gran final de la Copa Británica. El partido frente a Boca se disputó en el Viejo Gasómetro y los dirigidos por Stábile se impusieron por 4 a 1 con doblete de Humberto Fiore, un gol de Roberto D’Alessandro y otro de Oscar Monestés. Tercer partido para Don Guillermo en el cargo y ya había logrado un título. Un par de semanas más tarde empezaron a llegar los buenos resultados en el campeonato y el equipo marcaba muchos goles, le ganó 6-1 a Rosario Central con triplete de D’Alessandro, quien volvió a marcar por triplicado en la goleada 6-0 sobre Atlanta como visitante. Los de Stábile cerraron el año con cuatro triunfos en los últimos cinco partidos de la liga, se culminó en el décimo puesto entre dieciséis equipos.

Tras debut de Stábile. También se anuncia la compra del terreno para la construcción del estadio Presidente Perón.
Para 1946 no se peleó el título pero el equipo volvió a estar entre los primeros puestos de la tabla, finalizó cuarto a siete puntos del campeón San Lorenzo. En 1947 se logró el sexto puesto, por debajo de los otros grandes y Estudiantes de La Plata. El título liguero todavía no llegaba, pero había un proyecto y se le estaba dando a Stábile lo que había solicitado al arribar al club: tiempo para lograr éxitos. En 1948 parecía que la larga sequía terminaría, el equipo metió una racha de siete triunfos seguidos y tomó la punta del torneo para la finalización de la primera rueda. River, Estudiantes e Independiente estaban prendidos en la pelea; los platenses se cayeron y la Academia peleó palmo a palmo con el Millonario y los vecinos. A falta de cinco fechas para terminar los de Stábile marchaban primeros con un punto de ventaja sobre el Rojo y tres sobre River, pero lamentablemente se declaró una huelga de futbolistas profesionales en el fútbol argentino y el torneo no tuvo un final con normalidad, los partidos se disputaron con juveniles. No le fue bien a los jugadores amateurs de Racing y luego de un par de derrotas las posibilidades de campeonar era muy escasas y no se presentó equipo en otros partidos. El título estuvo muy cerca pero se escapó por factores externos al club.

En 1949 los de Guillermo fueron protagonistas desde el arranque, junto a River y el sorpresivo Platense. En la segunda rueda del torneo el Calamar se bajó de la disputa y todo quedó entre la Academia y el Millonario. En la vigésimo segunda jornada Racing visitó a River y si ganaba le arrebataba la punta, pero no era una misión fácil, ya que los de Núñez habían ganado todos los partidos como local en el torneo, había metido 35 goles y le habían metido solo uno. El equipo de Stábile lo logró, Julio Gagliardo marcó el único gol del partido y Racing quedó como único líder. No se bajó nunca del primer puesto y el 23 de noviembre se consagró frente a Boca (se jugaron los minutos restantes de un partido suspendido que Racing ganaba 2-1 en la Bombonera). Tras veinticuatro años Racing volvió a ser campeón de Primera División de la mano de Guillermo Stábile. El torneo lo terminó con seis puntos de ventaja sobre River.
El proyecto del técnico dio resultado y alcanzó el éxito, y no se quedó con lo conseguido en 1949 y en 1950 y 1951 volvió a gritar campeón, la Academia logró tres títulos seguidos y se consagró Tricampeón y quedó en la historia del fútbol argentino. Un equipo dominador que marcó 207 goles entre los tres torneos en 100 partidos. Y algo que da mayor valor a esos títulos, es que todo el torneo de 1949 y la mayor parte del de 1950 la Academia jugó como local en estadios alquilados ya que el propio estaba en construcción.

En 1952 Racing peleó de atrás gran parte del torneo, fue líder por una fecha pero luego River volvió a la cima; ambos llegaron con chances a la última jornada, Racing venció a Independiente e hizo su parte, pero River también obtuvo un triunfo y la Academia fue subcampeona, tan solo un punto debajo del Millonario. En 1953 finalizó tercero en un campeonato muy disputado, quedó a cuatro puntos detrás de River y los mismos que Vélez pero peor diferencia de gol.

Al finalizar el año Stábile decidió poner fin a su gloriosa etapa como entrenador de la Academia, Antonio De Mare se hizo cargo del equipo provisoriamente junto a Enrique Lúpiz que era el preparador físico. En aquel verano de 1954 se hicieron negociaciones para que Saúl Ongaro (ex jugador de Racing) se pusiera el traje de DT, su llegada era casi un hecho pero finalmente decidió quedarse a cumplir su contrato en Gimnasia y Esgrima La Plata y José D’Amico fue quien asumió para dirigir a Racing en la temporada de 1954.
El torneo de 1953 fue el último de Stábile como entrenador académico, en total acumuló 270 partidos en el banco, de los cuales ganó 146, empató 59 y perdió 61, obtuvo un 65% de los puntos y ganó 4 títulos. Como ya se mencionó, durante su estadía en Racing además era técnico de Argentina, en ese período ganó dos títulos con el conjunto nacional, el Campeonato Sudamericano de 1946 y 1947 (Logró el tricampeonato en ese torneo, ya que también había ganado la de 1945 en febrero de ese año, cuando todavía no había asumido en Racing). Con Argentina hizo historia, como jugador fue subcampeón del primer mundial (Uruguay 1930), del cual fue el goleador con ocho tantos. También hizo historia como entrenador (el que más tiempo estuvo en el cargo), y como no podía ser de otra manera, dejó su huella en la historia del fútbol argentino con un tricampeón que también se vestía de celeste y blanco: Racing Club.


Foto de portada de Revista Racing, aportada por el Archivo Histórico de Racing Club.

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