El domingo la Academia tiene un partido decisivo frente a Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina, el encuentro se disputará en el Gigante de Arroyito, el estadio de Rosario Central.
Racing jugó por primera vez de manera oficial en ese estadio en 1939, por la Primera División, el Canalla lo venció por 3 a 1. Desde aquel año hasta la actualidad, la Academia de Avellaneda visitó esa cancha en 81 oportunidades, la última en julio de este año, por la segunda jornada del Torneo Clausura.
Pero de todos esos partidos, hay cinco que no fueron contra Rosario Central, y en las cinco ocasiones en que Racing jugó en ese estadio y no enfrentó al dueño de casa, Racing perdió.
La primera fue por el Nacional 1982, por la cuarta jornada Renato Cesarini hizo de local en el Gigante de Arroyito y aplastó al Racing de Pastoriza por 5 a 1.
Dos años más tarde, cuando la Academia militaba en la Segunda División, el que lo recibió en esa cancha fue Argentino de Rosario. En un partidazo, los rosarinos se impusieron por 4 a 3.
En 1985, también por la Primera B, otra vez Argentino de Rosario volvió a ganar, esta vez el Salaito ganó por 1 a 0 al equipo que dirigía Alfio Basile.
El “Coco” también era el entrenador académico en el Apertura 1996, torneo en el cual Racing cayó contra Newell’s por 1 a 0 en la cancha de Rosario Central. Fue la cuarta y última vez que la Academia jugó de visitante en esa cancha, contra un equipo que no sea el Canalla.
La última y quinta presentación de Racing en ese estadio contra el que no fuera el dueño de casa se dio hace casi un año, por la misma instancia que el domingo enfrentará a Boca; por los cuartos de final de la Copa Argentina 2025 los muchachos de Gustavo Costas sufrieron la eliminación a manos del River de Gallardo que venció 1 a 0 con gol de Maximiliano Salas.
Cinco partidos disputados, cinco perdidos. En los últimos tres no logró convertir. Frente a Boca hay una racha por cortar, la Academia se juega todo contra el Xeneize y buscará por primera vez ganar en esa cancha contra un rival que no sea Rosario Central.
